Hace unos días comenté que estaba en sequía creativa, no sólo por la falta de tiempo sino porque sigo empecinada en escribir algo tan bueno que no te lo merezcas, pero fallo -casi siempre- en este reto que es bloggear con ímpetu y sinceridad todo lo que ocurre en mi cabeza y mi corazón cuando me vuelvo fugitiva.
Hasta hoy.
No sé si lo sabes, pero el título del blog se debe a que en algún momento estaba tan obsesionada con el Gabo que releí miles de veces ''El General en su Laberinto'' y allí estaba el extracto más bello de una carta de amor de Bolívar a Manuela donde decía ''Lo nuestro es un amor de fugas perpetuas,... al final usted estará sola, aunque al lado de su marido, y yo estaré solo con el mundo, solo la gloria de habernos vencido será nuestro consuelo''.
Y consideré la frase perfecta para describir esta situación que aún hoy vivimos, con menos intensidad, pero vivimos.
Ya hace 3 días que un amigo en común decidió solventar mi sequía bloggífera dándome un regalo literario incalculable, un libro que contiene todas y cada una de las cartas entre Bolívar y su ''amable loca'' como describía el mismísimo Libertador a la mujer que quería ''resueltamente''. Un compendio exquisito de epístolas entre dos amigos y amantes, entre el Dios de la Libertad que se hizo hombre y la mujer que lo liberó a lo largo de los años de él mismo, desde los diarios de Quito y de Paita hasta el episodio del zarcillo han servido de inspiración para que ésta pequeña mujer se decida nuevamente a escribirle al amor.
Sin importar la edición, sin importar el destinatario. Hoy lo único que vale en ésta fuga es la promesa de volver, y de no irme ''ni con el mismísimo Dios'' (como se lo pidió Simón a su amada).
Carta a tí, destinatario sin nombre:
En el día uno de tu vida de economista.
Intento escribirte como un paliativo a mi ansiedad de no tenerte día a día,porque el tiempo pasa, la soledad pega y la espera es dura. Porque lo único que hago es recordarte día a día, hasta que llega la noche e intento consolarme con el recuerdo de haber estado alguna vez entre tus dedos. Porque ya no se que hacer para demostrarte que soy a única que puede ir colgada de tu brazo de manera legal y ser a su vez tu amante clandestina.
No sé como borrar todos mis defectos bajo el calor de tu mirada impaciente, no se que hacer para detener mi impulso febril de hacer con mis dedos figuras en tu espalda. Ya no se que es peor si tenerte y aún así imaginarte, o incumplir con volver realidad mis ensoñaciones.
Se muy bien que la mayor parte del tiempo no soy lo que esperabas, pero que me esfuerzo un día sí y uno no para que me consideres ''esa'' a la que miras y comentas con los amigos y el entorno '' ella es mi felicidad'' o mi compañía...esa persona que te hace sonreír mientras te afeitas la barba en el baño y descubres que desde un beso estampado con labial rojo en el espejo hasta una notita escondida en el bolsillo del saco te demuestra que solo quiere estar contigo, ser contigo y ser todo lo que esperas y más con tal de cumplir tus expectativas.
Tal vez es que llevo muy bien eso de hacerme la dura y jugar un papel de que nada me duele, pero se que tú eres el único que distingue esos cambios imperceptibles por el resto del mundo, desde una sonrisa hasta una mirada fija y distante, desde como me arreglo el cabello al mediodía y que clase de chocolate me hace más feliz según el día del mes.
Hoy aprendí durante una hora de espera, dos conversaciones familiares y una sonrisa de ''lo lograste'' que lo único que nos queda es estar juntos, que juntos representa la versión corregida de nuestro ''fuimos'' y la versión sin editar del ''seremos'' que espero llegue con el paso tórrido del tiempo.



