martes, 28 de septiembre de 2010
Carta al pseudo hombre perfecto
sábado, 25 de septiembre de 2010
Cosas que pasan. Coincidencias absurdas.
martes, 21 de septiembre de 2010
Sueño.

sábado, 11 de septiembre de 2010
Volviendo al ruedo,al juego...

viernes, 3 de septiembre de 2010
Me gustaría...

Me gustaría que fuésemos un país, para sentir que podemos hacer PATRIA. Me gustaría compartir el desayuno en las mañanas, y el café de media tarde. Me gustaría llegar a casa y sentir que es un hogar porque ustedes lo habitan. Me gustaría que siempre tuviéramos un cuarto del medio. Me gustaría dejar mi masoquismo o asumirlo con dignidad, una de dos. Me gustaría poder llegar en bicicleta a donde están ahora las 4, y lanzarle piedritas a sus ventanas para escaparnos juntas por ahí. Me gustaría tener un soundtrack para el día a día. Me gustaría saber que hay algún paliativo a las distancias. Me gustaría sentirlas cerca, y poder vernos casi a diario. Me gustaría tener un vaso lleno de coco loco, unas pecas en mi espalda, un moño posh y una miradita inquieta, teniendo todo eso sería una MUJER 10. Me gustaría ir allí, y sentir que pertenezco, que soy una nativa y no una conquistadora de un terreno que ni existe. Me gustaría que siempre existiera la promesa de un futuro siempre-siempre, y de un nunca-nunca separadas. Me gustaría no verlas sufrir y abrazarlas si algún día la tristeza las noquea y las hace caer de cara al lodo.Me gustaría levantarme con una canción de Arjona y tener siempre el delineador corrido de 8euros cuando me miré en el espejo después de un día de rumbas, me gustaría tener al menos un par de blackouts por mes. Me gustaría estar con ustedes viendo películas cursis, comiendo helado directo del pote y aún así sentir que ‘’estamos bien ricas, y locas’’. Me gustaría taparles los amores, curarles los errores y borrar todos los temores que puedan aparecer por ahí. Me gustaría tener un jacuzzi lleno de anécdotas húmedas y cargadas de ropa. Me gustaría hacerles un striptease de mentira y cantarles un verso made in Batita. Me gustaría tener más de nuestras fotos fusiladas en mis pupilas. Me gustaría conservarlas cerca del esternón, inmortalizadas en un tatuaje ambiguo, en una anécdota loca, llena de metáforas intrínsecamente ligadas a nuestro apellido y a la mal-habida fama de ligeras. Me gustaría saber todos sus secretos y anotarlos en mi lóbulo temporal, de modo que si los olvido aún tengamos algo que contarnos. Me gustaría ayudarlas a encontrar su camino de ladrillos amarillos. Me gustaría verlas sonreír y regalarles un poco del sol.
