martes, 28 de septiembre de 2010

Carta al pseudo hombre perfecto

Hola, cómo estás? Tal vez ya me conozcas, o tal vez no, no sé si seas alguien que ya es parte de mi vida, como un amigo de mi hermana, el vecino del penthouse, el chico que tropiezo todos los días en el ascensor de la oficina, aquel que está a medio huso horario de distancia...no lo sé. Solo espero fervientemente que existas.

Como tomaré por válida la premisa de tú existencia te diré que seguro eres un tipo trabajador, simpático, todo terreno, de esos que no le tienen miedo a nada, de esos que se colocan metas altas, se que no te preocupan las pequeñas pendejadas del día a día, que eres proactivo.

Te gusta el cine, el vino y las conversaciones profundas, puede que quieras empezar ya a jugar a la casita. Leerás el periódico de atrás para adelante, fumarás ocasionalmente, y serás un adicto a los videojuegos, a las cosquillas y a las maldades porque a fin de cuentas los hombres no maduran, solo cambian de juguetes...

A veces pensaré que eres indescifrable, por más básico que me parezcas. Nos llevaremos algunos años, no sé si dos o diez, pero serán años. Tal vez tenga que mudarme a otro lugar para poder empezar a crear un nosotros, pero sé que será un nosotros cohesionado, no de esos que se fingen para agradar a la gente.

Siempre tendrás un comentario inteligente para cada situación y sabrás moverte en varios círculos sociales, amarás bailar conmigo, y que te baile, y por sobre todas las cosas no andarás con esas boberías de primer novio. Eres detallista, te fijas en las pequeñas cosas, eres comprensivo y educado, pero sabes decir un coño si la situación lo amerita.

Te gustará jugar con mi mente, a ver si de verdad estoy prestando atención. Me dejarás leerte frases de mis libros favoritos, y llevarte -solo a veces- el desayuno a la cama. Tendrás la manía de andar en fachas los fines de semana. Te gustará el beisbol, el fútbol y hasta el tenis, y entenderás que cuando veo deportes puedo llegar a ser tú mejor amigo.

Eres un aventurero, no le temes a explorar cosas nuevas, eres súper desinhibido. Entenderás que hay días en los que no quiero ni verte, pero que se me pasará con una buena dosis de cariño o con que me dejes en paz unas horitas.

Haremos el sudoku del periódico los domingos, y montaremos bicicleta, nos retaremos a carreras por el parque y llegaríamos directo a la ducha, tendrías alguna que otra peca en la espalda, y unas cuántas marquitas kinky.

Sabrías mirarme a la distancia y entender que en medio de cualquier fiesta lo que quiero es llegar a estar contigo, y que hay días en los que ni siquiera nos dará tiempo de llegar a la casa (sabes a lo que me refiero).

Podrías presentarme a tú familia y tener la plena seguridad de que seríamos una pareja estupenda, no perfecta, sino estupenda. Y sabes, además que haríamos lindos bebés.

Tendríamos escapadas quincenales para no caer en la rutina, ya sabes, por eso de ser ejecutivos y poder gastar las millas. Dirás piropos extraños y únicos, entenderás que aunque lo niegue con mil y un argumentos si sueño con el vestidito de Pronovias, la luna de miel en un destino paradisíaco, y esas cosas tradicionales que de una u otra forma me hacen sentir un poco más down to earth.

Entenderás que el spanglish a veces es un requisito en mis conversaciones, que no tendo editor entre mi cerebro y mi boca, pero que aunque sea cruda soy demasiado honesta. Tienes que ser honesto, aunque tú honestidad me cause una que otra arrechera (deberás soportar una que otra grosería de mi parte, porque a veces se me escapan los -carajo-).

No me importará mucho si me engañas una o dos veces, siempre y cuando te des cuenta que ninguna, óyeme bien NINGUNA es como yo, y que NINGUNA podrá hacerte temblar como lo hago...and you know it.

Entenderás todos mis fetiches y mis fantasías absurdas, como mi fiebre por las barbas y mi manera de ser a veces ruidosa, me darás uno que otro obsequio fuera de lo común, porque sabes que lo corriente me cabrea.

Hablarás de todo conmigo, porque estaremos juntos en esto, en las buenas, las malas, las regulares y las peores.Comprenderás que estaré para abrazarte siempre, cuando tengas sueños miedosos o deliciosos, que un poco de sexo matutino le hace bien a cualquiera y que lo único que no soporto, a parte de la mentira es no sentirme deseada...

Entonces, pseudo hombre perfecto, solo espero que aceptes el reto.








sábado, 25 de septiembre de 2010

Cosas que pasan. Coincidencias absurdas.

No sé desde hace cuánto leo tu blog, ni porque lo encontré. No sé ni siquiera que es lo que me motiva a leer tus HISTORIAS, tus tan ansiadas anécdotas de citas, mujeres, encuentros y relaciones disfuncionales. No sé porque me pareces de cuando en cuando un player, y otras tantas solo un chico que va de duro intentando por todos los medios conseguir una sola historia de amor. No sé si eres real, o que tienes un alter ego que justifique un poco tu existencia, no sé porque carajo decidiste hacerte un blog ni cuántas mujeres caben en ese apartamento tuyo.

No sé cuántos caminos de ropa conducen del sofá de tú sala a tú cuarto a tu ducha, solo sé que tienes una manía extraña de hacer abdominales en el medio de la madrugada, que te gusta el whisky, y que según tus propias palabras todos los hombres funcionan igual, pero son diferentes, ''como los televisores''. Sé que en unas cuántas horas, una de las tantas mujeres con las que sales hará acto de entrada en tú show de sábado por la noche, y sé que (tal vez, y siendo un poco cruda) no merezcas ni un post (a juzgar por tus actitudes y tús múltiples historias de conquistador insaciable), pero no sé si para mal o para bien eres el autor de una frase que desde que la leí se me quedó grabada en el lóbulo temporal de la cabeza, ahí, donde se apelmazan mis recuerdos y mis recurrentes lascivias...

La frase es algo tan corto y nada relevante como ''ella, toda políglota y sagitariana'', y para nada dirigida a mí, pero desde que la leí la adopté como un anuncio clasificado perfecto para describirme, la coloqué en mi bio de Twitter, en mi nick de BB msn..en fin en una frase que considero la correcta para describirme; y no sé porque lo leíste, o que te motivó a saber de mí en algo tan cambiante como Twitter, más aún si ni siquiera me sigues, pero se que en algún momento en algún post mío (de esos que solía escribir hace tanto tiempo) me colocaste que te tenía a tí, que eras como un fan mío...y esa frase también me gustó, me subió el ego al nivel adecuado y hoy la usé como motivación para tratar de saber quien carajo se escondía tras esa identidad de casanova.

Y aunque traté de engancharte en una conversación todo se desvaneció en un par de segundos, evidentemente no intento conquistarte (aún), solo buscaba colocarte (por los momentos) en esos experimentos bio-sociales que involucran a un él desconocido con una ella que intenta por todos los medios ir explorando una cantidad de cosas, placeres y encuentros que le habían sido prohibidos desde hace algún tiempo.

Entonces, ¿vas a decirme qué puedo hacer para dejar de ser algo etéreo y pasar a ser solo una historia más?...

martes, 21 de septiembre de 2010

Sueño.


No sé hasta que punto los sueños se hacen realidad, pero sí es así lo que soñé hace tan solo unas horas debería cumplirse. Con lujo de detalles, en Technicolor, con soundtrack incluido. Debería pasar exactamente como lo soñé, que eso de las versiones mediocres de los sueños ya no me satisfacen.

Te he visto 7 veces en esta vida , te he visto en las situaciones más extrañas del mundo y solo sé datos insignificantes de ti, cosas como tu profesión, tú código postal, y que te gusta el vino,que cantas, actúas y que bailas muy bien. Solo he compartido contigo un momento de valentía producto de no se cuántos rones y un pensamiento de ''anda chica, que no pierdes nada''.

Eres un recuerdo de mi adolescencia y de mi creciente competitividad por ganarme toda la atención que mi hermana siempre ha levantado.

No sé cuando tomé la firme decisión de conquistarte, de lograr que vieras no solo mi parentesco con tú amiga, sino que me vieras a mí,con mis mañas, mis lentes y mi deseo inequívoco de desvestirme en 5minutos y acabar con este deseo que inexplicablemente se apoderó de mí, de lo que soy y del alter ego que saco cada vez que empiezo a conectarme contigo.

Pero anda, que me he ido por las ramas una vez más. Quería hablarte del sueño.

De como un fin de semana en los Roques ya no era la escapada inocente que me imaginaba, como todo terminó en 48 horas de sexo desenfrenado, de aventuras de esas en las que no impera el dogma judeo-cristiano de la culpa. En caminos de ropa sobre la cubierta de un yate, en duchas interminables, en mis gemidos en tu oreja y en tus manos en mi espalda.

Creerás que es solo producto de mi imaginación, pero aún ahora puedo recordar exactamente en que lugar decidimos dejar de fingir y empezar a sentir sin pensar.

Recuerdo muy bien el observarte dormir mientras yo intentaba por todos los medios controlar las ganas de levantarte para llenarte de preguntas absurdas e incoherentes, recuerdo la sensación de estar envuelta entre las sábanas mirando el mar desde la ventana fumándome el codiciado cigarrillo post sexo intentando no recordar las continuas advertencias del entorno, y entendiendo que últimamente eres la más constante de mis lascivias.

Entonces, desperté tratando de olvidar todos los detalles del sueño, en mi cama solitaria y completamente hipócrita, tratando de darme el puesto de dama que no tiene necesidades, pero fue en vano, no sé si es que contigo soy completamente honesta, o que la percepción de que me viste desnuda en el sueño me da carta blanca para contártelo todo.

Así que espero tener contigo solo un fin de semana así, porque ya te dije que el amor puede construirse, pero que era preferible empezar por aquí.



sábado, 11 de septiembre de 2010

Volviendo al ruedo,al juego...


Hace tiempo que no me sentía así. Hace ya no se cuanto tiempo que no tenía ni un poquito de emoción en arreglarme, ponerme todo el look de Chica Bond y salir por ahí. No recuerdo porque engaveté mi juventud y mis veintipocos y me encerré en eso que ya ni se como llamarlo. No entiendo cuando fue que me di cuenta que no tenía porque avergonzarme por querer irme de fiesta y amanecer en cualquier lugar, rodeada de gente, cantando la canción de moda. No sé en que momento asumí el estilo de doña que me dejé imponer. No sé porque me llegué a comer el cuento de que ya debía ''quemar la etapa''...No sé porque dejé de usar tacones, de maquillarme, de ser yo misma, para pasar a ser una versión ladylike de Batichica.

Solo sé que abrí los ojos y decidí volver al ruedo, volver al juego. VIVIR.SALIR.

Tener veinte y nada más. Tener veinte y no arrepentirme de nada. Utilizar aún las frases de ''si no me acuerdo no pasó'', de beber en copas finas o directo desde la botella. En bailar encima de una barra y no sentirme culpable por desatarme como las diosas. En saludar a mis amigos sin tener el complejo de que en algún momento el fantasma enfermizo de los celos would bite me in the ass.

Desempolvé la ropa que más me gustaba, saqué la cámara, quité la sonrisa de primera finalista, y ''me pinté y era bella''. Cambié el status, y volví a mi personalidad efervescente que tanto gustaba, o que al menos a mi me gustaba -corrección ME GUSTA-.

Y lo hice y no me arrepiento.

Amo subirme a mis tacones todos los días y salir al trabajo con una sonrisa de estar lista para comerme al mundo a pedacitos, saborearlo, condimentarlo a mi gusto, y dejar de comérmelo cuando me aburra el sabor para pasar a otro planeta.

Me gustan mis jueves de mojitos, mis viernes de vino compartido bajo la luz de cualquier vela en 205. Me encantan las trivias twitteras que me llevaron a conocer a dos David, al bartender de mi local favorito y a mi funny-buddy. Me encanta re-econtrarme con mi mejor amigo del colegio en Por en Medio de la Calle y no mortificarme porque me vean con el y la gente invente-lamente-e intente hablar paja.

Ya no me preocupo por nada que no sea rendir mi dinero, hacer un buen trabajo, aprender, sentirme feliz y orgullosa. No tengo nada que me ate, pero si alguna gente dispuesta a desatarme de las ligaduras que aún quedan.

Y ya no me da pena postear cualquier pensamiento porque superé los cuestionamientos previos, los juicios de valor...las etiquetas, y las poses falsas.

Esta soy yo, al que le guste, bienvenido, póngase el cinturón de seguridad y disfrute el recorrido...y a quien no, entienda que no escribo para usted...sino para mi misma.

Dejé de oír música cortavenas y de lanzarme unos guayabos llenos de autosaboteo. Aprendí muchísimo, y entendí que los guayabos son innecesarios, que pasar la página implica hacer catarsis y dejar de buscar culpables, sencillamente a veces uno no es el indicado para el otro, así de sencillo. Y sepa que el autosaboteo, lo viví hace un agosto, este agosto fue de rebound, and i enjoyed it.

Y a usted, asiduo lector...seguiré escribiendo cosas bellas, apasionadas, sensoriales....pero no espere drama por aquí, que yo...ya me dejé de eso.


viernes, 3 de septiembre de 2010

Me gustaría...


Me gustaría que fuésemos un país, para sentir que podemos hacer PATRIA. Me gustaría compartir el desayuno en las mañanas, y el café de media tarde. Me gustaría llegar a casa y sentir que es un hogar porque ustedes lo habitan. Me gustaría que siempre tuviéramos un cuarto del medio. Me gustaría dejar mi masoquismo o asumirlo con dignidad, una de dos. Me gustaría poder llegar en bicicleta a donde están ahora las 4, y lanzarle piedritas a sus ventanas para escaparnos juntas por ahí. Me gustaría tener un soundtrack para el día a día. Me gustaría saber que hay algún paliativo a las distancias. Me gustaría sentirlas cerca, y poder vernos casi a diario. Me gustaría tener un vaso lleno de coco loco, unas pecas en mi espalda, un moño posh y una miradita inquieta, teniendo todo eso sería una MUJER 10. Me gustaría ir allí, y sentir que pertenezco, que soy una nativa y no una conquistadora de un terreno que ni existe. Me gustaría que siempre existiera la promesa de un futuro siempre-siempre, y de un nunca-nunca separadas. Me gustaría no verlas sufrir y abrazarlas si algún día la tristeza las noquea y las hace caer de cara al lodo.Me gustaría levantarme con una canción de Arjona y tener siempre el delineador corrido de 8euros cuando me miré en el espejo después de un día de rumbas, me gustaría tener al menos un par de blackouts por mes. Me gustaría estar con ustedes viendo películas cursis, comiendo helado directo del pote y aún así sentir que ‘’estamos bien ricas, y locas’’. Me gustaría taparles los amores, curarles los errores y borrar todos los temores que puedan aparecer por ahí. Me gustaría tener un jacuzzi lleno de anécdotas húmedas y cargadas de ropa. Me gustaría hacerles un striptease de mentira y cantarles un verso made in Batita. Me gustaría tener más de nuestras fotos fusiladas en mis pupilas. Me gustaría conservarlas cerca del esternón, inmortalizadas en un tatuaje ambiguo, en una anécdota loca, llena de metáforas intrínsecamente ligadas a nuestro apellido y a la mal-habida fama de ligeras. Me gustaría saber todos sus secretos y anotarlos en mi lóbulo temporal, de modo que si los olvido aún tengamos algo que contarnos. Me gustaría ayudarlas a encontrar su camino de ladrillos amarillos. Me gustaría verlas sonreír y regalarles un poco del sol.