Ella sabe que tiene un pasado y mucho delito, aunque ahora vaya por la vida intentando ser una mujer diez, bien portada, carente de toxicidad y malas conductas.
Ella, está clara en que siempre ha estado en el banquillo de suplentes, con la camiseta perfectamente puesta y los tacos amarrados, lista y dispuesta para jugar así sea por medio tiempo. Esperando y planeando con premeditación y alevosía la excusa perfecta para colarse en algún colchón.
Ella desea con ansias ser la titular. Desea esa falta de misterio que radica en acostarse siempre con el mismo hombre, y que aún así nunca falte la magia encima de la cama.
Ella quiere que la quieran con ganas.
Ella está harta de la sequía, de la falta de cariño, de la cotidianidad, de los planes tiernos. Ella tiene mucho sexo, folla como quiere, cuando quiere, con quién quiere, pero el coger no representa ya ninguna satisfacción más que el disfrute físico. Ella quiere algo que dure más que un buen orgasmo.
Ella entiende, que a su edad ya no está dispuesta a tantas renuncias, a tantos ensayo-error ni mucho menos a tanta pérdida de tiempo. A tanto desgaste inútil, a tanto tira y encoge. A ese sí,pero no. No, pero sí. Pero si está dispuesta a pasar por todas las fases de la conquista, por hacerse desear, por poner tierra de por medio cuando sea necesario.
Ella quiere querer, y que la quieran.
Ella piensa, que con EL, el asunto es distinto. Es que EL tiene miedo de que lo abandonen, y por eso se inventa ocupaciones, y excusas para no entregarse, para no enloquecer a la par de Ella. Que si el tiempo, el espacio, los motivos, las razones. Que no sé, que es muy pronto, que ''honestamente no quiero una relación'' y demás gilipolladas.
EL, y su mala maña de no hablar claro están haciendo que ella, poco a poco quiera volver a su vida de antes, al zapping afectivo, a las montañas rusas emocionales, a las malas decisiones.
Ella es como tú, como yo, como casi todo el mundo. EL, pues no es tan diferente tampoco. Ambos son utópicos, enamoradizos, inseguros, volubles, solitarios, cariñosos, desesperados por encontrar a alguien sin confundir nunca amor-con compañía.
Ella sabe que el amor es difícilisimo, que requiere entrega, respeto, compromiso, trabajo. Que amar es algo así como una profesión de alto riesgo y un acto de fé.
EL sabe que el sexo es fácil. Que se consigue en todas partes.
Ella, a diferencia de EL, sabe que para que el sexo sea fácil hay que decir la verdad. Nada de te quieros, ni de abrazos, ni de ternura. Nada de salidas, ni planes. Solo verdades crudas y rudas, mensajes directos. Sin promesas ni expectativas. EL no se imagina lo que es ser así de honesto, no sabe muy bien lo que es apagar la luz y prender los sentidos, lo que es entregarse a las ganas sin justificaciones.
Ella quiere la verdad, en dos frases. ¿Quieres, cuándo?. Que para el amor, y sus asuntos, bastan la literatura y la ficción.