Ella es de esas mujeres que no necesitan de un estatus civil para vivir. Que no se siente 'la novia de', 'la cita de', 'la pareja de'. Tal vez no necesita esa confirmación tangible de lo que sea que esté haciendo con ese EL -de turno-, más sin embargo, Ella, tan liberal como es, detesta una sola cosa: la indefinición de la nada.
O lo que es lo mismo, el no saber a ciencia cierta qué es lo que está haciendo con él. ¿Contradictorio?, pues no, digamos que Ella necesita tener las reglas claras. Necesita la paz de saber sobre que tiene derecho, y sobre que cosas no. Quiere saber esas tonterías típicas de las relaciones humanas, tipo ¿te llamo?, ¿te sujeto la mano en público?, ¿puedo dormir contigo?. ¿Tengo la potestad de tomar la iniciativa?. ¿Saldremos algún día o solo quedaremos en tu casa/la mía para follar?.
Nada del otro mundo; pues.
Ella, tan creída y ambivalente como es. Tan incrédula y con tan poca fé, necesita de una u otra forma esa seguridad tácita que da el saber donde se está parando. Ella, requiere siempre tener las reglas del juego a la mano, para decidir, si apuesta fuerte o si se retira -con dignidad- de la partida.
Claro, así como no cree en los estados civiles, cree también que hay muchísimas cosas que no se pueden hacer solas. Como doblar una sábana, de esas tipo matrimonial. Como discutir. Como sujetar una escalera, y subirse a la vez. Por consiguiente, ella cree en las parejas, estén juntas, revueltas. Pero cree en las parejas. En esas parejas que tienen la complicidad y la química tan marcada, que pareciese que hasta tuvieran ritmo/cadencia. Cree en las parejas sincronizadas como si de un equipo de neurocirujanos se tratara. Cree en las parejas capaces de reírse y amarse en la misma medida. Cree en esos dúos, que tal vez no sean tan dinámicos, pero que funcionan a la perfección que sus imperfecciones les permiten.
Dicho todo esto, Ella cree que -hasta ahora- ellos,esa combinación de ''Ella/EL'' que no se ha transformado -aún- en ''NOSOTROS'', se parece a un pantalón de liga.
Sí, no así de burdo, pero sí.
Lo que tienen ellos no es más que un cómodo pantalón con liga, que se ensancha y se estrecha en la medida de los sueños/aspiraciones/deseos de cada uno. Un pantalón con liga que aprieta solo lo necesario, que solo deja marcas pequeñitas -pero marcas al fin y al cabo-. Un pantalón con liga que les queda a la perfección, porque el pantaloncito es unisex.
Ella está consciente de que el pantalón con liga suele cansar, y que a veces la liga se gasta de tanto estira/encoge, tan solo espera que el pantalón cumpla con su función temporal, que es brindarle comodidad a los dos hasta que decidan, de una vez quién lleva la falda, quién el pantalón, y en que tipo de relación van a estar.

No puedo descubrirme -leer mi propia historia- en todos tus escritos, me da miedo y todo.
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