
Los cumpleaños son para recibir regalos, para darle regalos a esa persona que cumple un año más, a esa amiga que significa muchísimo pero que odia lo cursi, a esa confidente que lastimosamente (o afortunadamente) ya lo tiene todo en la vida. Yo me propuse encontrar el regalo perfecto, ése que sacara sonrisas, que mereciera estar en el sitial de honor de los regalos de cumpleaños, ese regalo que es digno de recordar y comentar. Y me resultó imposible comprar algo lindo y significativo, y me resultó aún más cuesta arriba hacer uno yo misma porque ella sabe que las manualidades y yo no somos tan amigas.
Hasta que se me ocurrió escribirte, y sé que ahora piensas ''Fuck, ojalá ésta loca mantenga mi aninimato'', pero tranquila que mi regalo es un post de ésos tan personalizados que caen en lo genérico, de ésos que cualquier amiga puede linkearle como tarjeta de cumpleaños a otra amiga porque sabe que es auténtico y que refleja todo lo que nuestra amistad representa.
Felicitación y carta abierta de cumpleaños a la mejor amiga que alguien pueda tener.
Nos conocemos hace poco, o hace mucho, dependiendo de qué consideremos tiempo. Has compartido momentos cruciales, fenomenales y nada normales conmigo, me has ayudado y regañado según consideres necesario y justo de acuerdo siempre a las circunstancias. Nunca me has regalado nada, salvo un Post IT rosado con una sencilla palabra ''EXCELENTE'', post IT que conservo en mi billetera como señal inequívoca de que posees unos sentimientos maravillosos, escondidos siempre bajo un carácter seco y objetivo, cubierto bajo un cartel de ''no feelings allowed'', aunque viéndolo bien yo tampoco te he regalado nada, salvo un mensaje de texto diciéndote que te quiero y una nominación con lavado de cerebro incluido a que fueras parte de la vida política universitaria, y aún así confiaste en mí y seguiste hasta el fin con el cargo, (cargo que te sienta bien, que está hecho a tú medida y que realmente saca a flote lo mejor de tí).
Nos conocemos hace poco o hace mucho, y por referencia. Fuiste un recuerdo evocado, un role model y un nombre de ésos que deben escribirse bajo luces de neón o en letra gótica abajo de un Premio Nobel. Me enseñaste el arte de la humildad ante los demás y la prepotencia y el coraje ante uno mismo. Me dijiste que yo era la que daba la cara por los demás en los momentos difíciles, pero hoy te digo que eres tú quien me obliga a mirarme ante el espejo cuando digo que no puedo más. Tú me enseñaste que el apoyo y la amistad cuando son sinceras vienen con regaños y consejos, con palabras duras y manos francas y dispuestas a levantarme del piso. Me enseñaste el valor de un ''te lo dije'' y la desvalorización de un ''todo va a estar bien''.
Nos conocemos hace poco o hace mucho. Nos conocemos mucho, o poco. O tal vez lo suficiente. Sé que odias la hipocresía y la gente intensa, que eres muy buena gente sin proponértelo. Que eres una oradora ejemplar y mejor estudiante de lo que creemos. Que entiendes muy bien los sentimientos de los demás y que luchas demasiado por lo que crees, que tenerte de amiga es lo mejor que puede ocurrir y que tienes la mejor táctica para anular a los mediocres. Que coleccionas carteras y zapatos, que usas camisas de talla grande, que tengo un pantalón tuyo en mi clóset, que fuiste fiadora de un nulo en una inscripción cualquiera. Que te encanta usar metáforas y que dices las cosas duras que nadie más se atreve a decirme. Que tu blackberry es temperamental y es un regalo maravilloso. Que tienes un auto y muchos kilómetros de mudanzas en un solo año. Que eres maniática y que tienes la capacidad de abrir mis puertas preguntándome si algo va bien, o va mal. Que eres sensata y apasionada, si cabe allí la ambivalencia. Que nunca has estado despierta en un vuelo. Que fuiste Reino Unido y abrazaste tú carpeta en todo momento, que casi rompes las escaleras de la UDLA con tus tacones, y que nunca has usado la seducción como herramienta de escala.
Nos conocemos a fin de cuentas por causalidades y casualidades de una familia absurdamente unida, de una institución y un valor fraterno y que estamos destinadas a estar la una para la otra de manera inexplicable y especial.
Ésta es mi manera de decirte:
Que te quiero, que eres especial, que te debo mucho, que tú sonrisa es uno de mis buenos motivos para ser alguien mejor. Que creo en tí. Y que ojalá pudiera ser como tú, cuando yo sea grande.
FELIZ CUMPLEAÑOS.

bonito.. el sentimiento
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