domingo, 28 de junio de 2009

Puntos SUSPENSIVOS o de aquello que quiero que descubras.


No sé si lo sabes, pero odio las tardes lluviosas, porque me recuerdan la distancia tan grande que hay entre tu casa y la mía. Además las odio porque son frías, y yo soy demasiado friolenta, sin contar que por más ilógico que suene no me abrigo ni me pongo el pijama más adecuado para las tardes lluviosas porque estar aquí, pasando frío es el único momento de indefensión que mi orgullo me permite.


Tal vez te lo he comentado, pero en mi mesa de noche tengo una pila de libros que aún no termino de leer, que crece día a día con todos aquellos libros que me compro con la excusa vaga de '' éste de seguro me atrapa, a que me lo devoro en 2 días''. Por cierto, no sé si te dije, pero creo que uno lee para completar lo inacabado, para completarse.


Creo que mi banda sonora favorita es la Marcha Ucabista, y lo bien que sonaba la misma en mi cabeza cada vez que ganábamos un premio en LAMUN -sí lo sé, es demasiado Ally McBeal eso de que la música suene en mi cabeza-. No sabes lo que extraño México, y todo lo que representa, día a día está más presente en mí eso de ''Hagamos un MEXICO de CADA DÍA''. Sin contar que sería feliz desayunando banana muffins y Mocha helado todas las mañanas de mi vida en el sofacito de la esquina derecha de STARBUCKS, ése donde el ipod siempre me agarraba el internet. (A pesar de que ese desayuno diario, rutinario y casi ritualístico arruinaría mis posibilidadesde ser una mami a lo Angelina Jolie-pero que carrizo, sería feliz.)


Y he ahí mi definición de felicidad, estar en STARBUCKS saboreando la crema batida o estar en la cima de Teotihuacán al mejor estilo TITANIC de ''i'm the queen of the world'' (perdón por el cambio de género, pero soy mas Kate que Leo-). O estar dando vueltas en Puerto la Cruz, en Playa la Concha conquistando las estrellas en una Wagonier vieja con mis 3 personas favoritas en el mundo.


Y tal vez ésto no te lo haya dicho, pero creo que el paraíso está en la esquina de tus ojos cuando me miras por encima del hombro y tratas (sin éxito) de no derramarte el trago. Quisiera bailar toda la vida, como las Diosas, desatada, sabrosa, sin pasar desapercibida. Y tú sabes muy bien que yo bailaría hasta el himno nacional, sólo que mi mitad patriótica me lo impide, pero a falta de coreografía para el ''Gloria al Bravo Pueblo'' lo compenso con la piel de gallina que se me pone al oírlo en un estadio, en un juego de béisbol o antes del pitazo inicial del fútbol, antes de graduarme de bachiller o todos esos lunes de Acto Cívico del colegio.


Creo que tengo alguna que otra cualidad, por más que las disfrace en mi lista de defectos interminables.


Y tengo tanto por contarte...que éste post me resulta insuficiente.


Creo que ahora optaré por poner puntos suspensivos, con dos motivos básicos; el primero para que descubras todo lo que aún no sabes y el segundo para mantener el misterio que soy.


Así que ésta es mi manera de suspender temporalmente este post.


(...)

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