Engañada, claro que soy engañada, nunca lo he negado. Está claro que finjo miles de veces que no me afectas y que no me produces sentimientos ni lascivias, llevo fingiendo todo este tiempo. Finjo que no me dueles aquí entre el pecho y el pulmón izquierdo. Finjo que no te siento allí, entre el pecho y los paréntesis de mis piernas. Finjo que mis papilas no recuerdan el sabor de tus besos, finjo que no mentí miles de veces para verte. Finjo que tú y tus misterios, tú y tu vida paralela, tú y tu maldita distancia y tus múltiples mujeres no participan en nuestra obra de teatro.
Y es allí que me doy cuenta que fingir me ha sido fácil porque estás a cientos de kilómetros, y me digo en voz alta, apretando los puños, cerrando los ojos que tú desde allí también finges.Que finges quererme y desearme aún cuando sabemos que no te di lo suficiente para que volvieras, y que finges además que solo soy yo la que ocupa tus pensamientos. Yo finjo que no hay otras, y que lo único que te pasa es ''que estás muy ocupado'', yo finjo que puedo contigo, con todo y con tu alergia a la monogamia (aunque la niegues y por eso discutamos). Tu finges que soy capaz de domarte y que en algún momento jugaré el papel de señora de bien.Y es lindo,y altamente erótico y me enternece, y somos buenos fingiendo...
Es solo que espero que llegue el día en el que nos volvamos a ver, para besarte y abrazarte y darnos cuenta de que fingir no ha sido una total y absoluta pérdida de tiempo, sino la manera que tenemos para que este ''no se que'' se mantenga.
Así que me declaro experta fingiendo, así en gerundio...que es la única manera de fingir que tengo, hasta que vuelvas.


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