
Quisiera contarte que a veces no se necesita psicoterapia, que no se necesitan consejos ni clases eternas sobre literatura, escritura o biología, sino que solo se necesita una copia de El Principito, una buena taza de té, un bolígrafo y un amigo con quien comentar el libro, porque es en ese pequeño compendio de anécdotas que está todo lo que necesitamos saber sobre la vida.
En serio, es en ese libro en el que aprendemos que sí es importante la guerra entre los corderos y las flores, y que lo esencial es siempre invisible ante los ojos; aprendemos también que la belleza de una flor orgullosa puede llevarnos a desencantarnos de toda la flora del mundo. Aprendemos que a medida que crecemos nuestro pragmatismo va borrando nuestras fantasías infantiles y eso puede hacernos más o menos felices ,dependiendo de en que parte del asteroide B-612 nos encontremos.
El té es una excusa para pasar el momento, y el amigo estará allí para darte la misma sensación de confianza que tenía el piloto con el Principito. También nos enseña cosas elementales de la vida, como que es necesario soportar 2 o 3 orugas si de verdad queremos conocer a las mariposas...o cosas como que al momento de despedirnos es mejor sorprendernos por la falta de reproches.
Aprendemos que hay que juzgar a las personas por lo que hacen y no solo por lo que dicen, porque la flor, por más orgullosa e hiriente que se mostrara, si quiso al Principito, es solo que éste no llegó nunca a saberlo.
Nos enseña que no hay cosa más difícil que juzgarse a uno mismo, y que si lo hacemos de la manera correcta entonces somos sabios. A su vez nos enseña a valorar a los amigos y a no olvidarlos, porque no todos tienen la dicha de tenerlos.
Quisiera decirte también que el libro nos enseña que la vida es cuestión de disciplina, que después de desayunar, y antes de hacer nuestras labores diarias debemos arrancar poco a poco la hierba mala, porque si no lo hacemos se nos llenará el asteroide de Baobabs.
Me gustaría que cuando estés triste pudieras correr tu silla un poco y ver el sol ponerse más de 43 veces, para que de una u otra forma encuentres un consuelo a tu dolor.
Quiero decirte que las espinas están ahí por una razón, y no son solamente pura maldad de las flores.
A veces tendrás que manejar la duda de que son las estrellas, si solo lucecitas, si guías o si son solo algunos faroles dispuestos en orden aleatorio, pero que para ti serán un consuelo, un recuerdo tangible de haberme conocido, porque las estrellas son estrellas aquí, allí donde te encuentras y en el asteroide B-612, y seguirás siendo mi amigo, y tendrás aún ganas de reír conmigo.

<3
ResponderEliminarGracias... de verdad
Es mi libro favorito y aun asi nunca hubiese podido describirlo mejor. Felicitaciones!
ResponderEliminarA veces tienes que concoer dos o tres orugas si quieres conocer las mariposas.
ResponderEliminarUna de las mejores frases del Principito.