martes, 11 de agosto de 2009

Cosas difíciles, momentos oportunos.

Es muy difícil ser pareja, ser uno mismo en pareja. Entender que 1+1 es 2 , pero que para poder ser un dueto hay que ser primero un individuo consolidado. Así ese 1 de la ecuación matemática sea un adulto cansado de ser paciente y el otro sea una adolescente queriendo ser adulta.
Detrás de cada uno de estos números se esconden demasiadas cosas, situaciones, manías hábitos, que aunque no se vean a simple vista importan, pesan y son inherentes a las características de cada uno. Así como la piel, así como las huellas dactilares, imposibles de borrar por más que uno se esfuerce en ignorarlas.
¿Pero que pasa cuando descubres que el equilibrio matemático quiere romperse?.
¿Dejas las piezas vagando por ahí hasta que una decida borrarse o intentas perseguirla usando el signo de ''más'' como un imán gigante?.
No lo sé. Solo sé que siempre hacen falta dos para encontrar un culpable. Que se necesitan dos para que existan palabras como ''compañía'', ''amistad'', ''relación''.
P.D: Este post será incompleto, se han perdido muchas piezas del mismo. Y las musas se fueron con él.

2 comentarios:

  1. Yo no sé de matemáticas. Yo solo se que la vida en pareja es como los trenes en donde cada uno de ustedes es un riel que empuja al tren por el carril. Lo importante es que los dos trabajen duro porque ese tren se mueva a una velocidad constante, sin invadir el carril del otro, entendiendo que los dos le tienen que echar pichón para moverlo.Si uno no se mueve, y el otro sí es mejor bajarse en la estación y despedirse con pañuelo.-

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  2. Bueno Tots, creo que necesitaré el pañuelo más grande del mundo, uno que se agite con vehemencia al despedirme en la estación, un pañuelo que lo soporte todo, que me haga entender que tal vez ésto sea lo que necesito. Tal vez sólo se me den los ''ores de fugas perpetuas''y no los de ''siempre-presente''

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