miércoles, 26 de agosto de 2009

Leit motiv


Nunca imaginé que un blog que empezó como un ''anda, vamos; inténtalo'' sea ahora algo como ''el loquero silente de mis desvelos''. Creí que el blog era un espacio para escribir todas aquellas cosas que mi alter ego puede hacer con su desenfado característico y su romanticismo exacerbado sin el impedimento y la vergüenza de la verdadera yo que aniquila cada sentimiento tan fácilmente como pasa las hojas del calendario.


Pero lo que nunca me imaginé es que entre todos los blogs del ciberespacio, existiera uno que en mayor o menor medida fuera una respuesta al mío. Que hubiera un blog que contara una versión particular de algunos de mis episodios, que sirviera de catalizador de momentos y de recordatorio de errores, omisiones y situaciones. Que ése blog fuera el más temido y el más deseado, el que nunca pude predecir pero el que moría por leer.


Tal vez las circunstancias sean diferentes según la óptica de cada autor o ''bloggero'', pero creo que lo más importante es que así como mi blog surgió por un motivo absurdo, la mitad incompleta de mi blog surgió ante una necesidad un poco testaruda de hacerme abrir los ojos.


Solamente por eso ya merece su autor una ovación de pie. Sin contar que tener posts listos y justificados, no solo por hechos sino por evocaciones es algo súper difícil, y hasta en eso él ha dado la talla.


Alguna vez leí que las cosas no son perfectas porque si lo fueran no serían reales. Y concuerdo completamente con éso, así como también creo que un amor debe saber convivir con los errores y los desperfectos, con los detalles pequeños y los olvidos tremendos, con los besos fugaces y aquellas caricias perfectamente planeadas, con los recuerdos y los problemas. Con la posibilidad de que en menos de un año el amor fue un boleto aéreo, un par de premios, muchas caminatas nocturnas a cinco grados centígrados y muchas interrupciones. Con que el amor pudo con el jet lag, con los tragos, con los celos y los flirtreos inexistentes, que el amor aguanta discusiones a las tres de la madrugada en un pasillo de hotel sobre una alfombra vinotinto y que es capaz de darse un beso de reconciliación después de las lágrimas de un desayuno apresurado en un Starbucks cualquiera.


Un amor que fue un secreto a voces puede continuar. Es cuestión de volver cada post una realidad y entender que tal vez hay cosas de las que es mejor no hablar.


Gracias por hacerme comprender que muchas veces las tarjetas postales, las carticas y los regalos se vuelven nada cuando sucede un evento tan importante cómo hoy, que descubrí completamente que soy el ''leit motiv'' de un blog. Y eso es algo que supera con creces cualquier detalle humano, tangible y comercial.


Al fin sé lo que es que te escriban. Y tú muy bien sabes que escribo porque aún me lees.





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